El presidente Rodrigo Paz anunció este viernes que el Gobierno trabajará en una modificación al Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) con el objetivo de fortalecer la producción nacional de vino y singani, especialmente en el departamento de Tarija.
«El ICE (Impuesto a los Consumos Específicos) se va a modificar para que le demos ventaja a los bodegueros, a los productores, a los singaneros, a los que producen uva y vino, que mueven más de 130 millones de dólares en Tarija.»
Afirmó el jefe de Estado durante su intervención en el acto de firma de un convenio con el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), realizado en Tarija.
Según explicó el mandatario, la propuesta surge a partir de una inquietud planteada por la exdiputada Luciana Campero y apunta a generar mejores condiciones para que el sector vitivinícola pueda competir en el mercado, dinamizar su producción y ampliar las fuentes de empleo.
“Esas son las gestiones que se deben hacer”, remarcó Paz, al tiempo de señalar que “estas son las cosas que le importa a la gente para cambiar su destino, su futuro.”
El ICE es un tributo de alcance nacional que grava la comercialización —tanto mayorista como en ciertos casos minorista— de productos específicos, entre ellos las bebidas alcohólicas. Cualquier ajuste en su estructura podría tener un impacto directo en los costos de producción y en la competitividad de las bodegas y productores de singani del país.
Con este anuncio, el Gobierno abre la posibilidad de una nueva etapa para el sector vitivinícola boliviano, una industria que no solo representa un importante movimiento económico regional, sino también un componente clave de la identidad productiva nacional.






