Cada año, cuando llega la temporada de cosecha de la uva, Tarija se convierte en el centro de una de las celebraciones más representativas de la cultura vitivinícola de Bolivia. La Vendimia Chapaca no solo es una fiesta tradicional, sino también un evento que refleja la importancia económica, turística y cultural que tiene la producción de uva, vino y singani para el sur del país.
En marzo de 2026 se celebrará la XXXIX versión de la Vendimia Chapaca, una edición que volverá a reunir a productores, bodegas, turistas y amantes del vino en torno a una de las festividades más emblemáticas del calendario cultural tarijeño. Durante varios días, la región se llena de música, danzas, gastronomía y actividades vinculadas al mundo del vino, reafirmando a Tarija como el principal polo vitivinícola del país.
Un programa lleno de tradición
Las actividades comenzarán el domingo 8 de marzo con la tradicional Bendición de los Frutos, un acto simbólico que honra el trabajo de los productores y agradece por la cosecha obtenida.
La agenda festiva continuará el viernes 13 de marzo con la Vía Blanca de las Reinas, un desfile que reúne a representantes de distintas regiones y que marca el inicio de los eventos centrales. Posteriormente, el sábado 14 y domingo 15 de marzo se desarrollarán las principales actividades de la Fiesta Nacional de la Vendimia, que en su XXXIX edición combinará espectáculos culturales, presentaciones musicales y diversas expresiones tradicionales de la región.
El Valle de la Concepción, corazón de la vendimia
Gran parte de las celebraciones se concentran en el Valle de la Concepción, en el municipio de Uriondo, una de las zonas más representativas de la producción vitivinícola de Tarija. Allí, visitantes y locales participan de experiencias típicas de la vendimia, como la tradicional pisada de uva, degustaciones de vinos y singanis, muestras gastronómicas y concursos que destacan la calidad de la producción regional.
Este espacio se convierte durante la vendimia en un punto de encuentro entre productores, turistas y amantes del vino.
Tarija y su liderazgo en la producción de uva
Tarija concentra cerca del 85 % de la producción nacional de uva, con aproximadamente 3.700 hectáreas de viñedos y una producción anual cercana a los 59 millones de kilos.
De este total, alrededor del 60 % se destina al consumo en fresco, mientras que el 40 % restante se utiliza para la elaboración de vinos y singanis, dos productos emblemáticos de la región. Cada año, la industria produce aproximadamente 16 millones de litros de vino y 5 millones de litros de singani, consolidando a Tarija como el motor de la vitivinicultura boliviana.
Una cadena productiva que impulsa la economía
La actividad vitivinícola representa uno de los sectores productivos más importantes del sur del país. Se estima que la cadena económica vinculada a la uva, el vino y el singani genera alrededor de 120 millones de dólares anuales, además de miles de empleos directos e indirectos.
Durante la vendimia, que en 2026 celebra su XXXIX versión, el movimiento económico se intensifica gracias al incremento del turismo. Hoteles, restaurantes, operadores turísticos y servicios de transporte registran una mayor demanda, lo que fortalece el desarrollo regional.
Tarija, destino del enoturismo boliviano
Los viñedos de Tarija se cultivan entre 1.600 y 2.200 metros sobre el nivel del mar, una altitud que permite producir vinos con características únicas. Estas condiciones han impulsado el crecimiento del enoturismo, atrayendo a visitantes interesados en conocer bodegas, recorrer viñedos y descubrir la identidad vitivinícola del valle tarijeño.
En este contexto, la XXXIX Vendimia Chapaca se convierte en una verdadera vitrina para mostrar al país y al mundo la riqueza productiva, cultural y turística de la región.






